Tarta capuchina

Tarta capuchina



jueves, 6 de julio de 2023


La tarta de hoy, tarta capuchina,  tiene su origen en los conventos de clausura de las monjas capuchinas que pertenece a las monjas clarisas, fundadas por Santa Clara.

Esta tarta está elaborada principalmente con yemas de huevo y almíbar, y os puedo asegurar que es una de las tartas más ricas que he probado.

Es muy fácil de hacer, solo es un bizcocho de yemas y una cobertura de yemas y si nos apetece la adornamos con merengue o nata… o nos la comemos tal cual.


Además es apta para celiacos ya que no tiene gluten.

Os dejo la receta en vídeo y os invito a suscribiros a mi canal de YouTube.

Ingredientes:




Para el bizcocho en un molde de 22 cm.


     –   9 yemas


     –   2 huevos enteros


     –   30g de harina de maíz refinada (Maizena)

Para el almíbar:


     –   250g de azúcar


     –   350ml de agua


     –   corteza de 1 limón




Para la cobertura de yemas:


     –   3 yemas


     –   125g de azúcar


     –   25 ml de agua


     –   1 cucharadita de harina de maíz refinada diluida en una cuchardita de agua (Maizena)


     –   azúcar glas para cubrir la cobertura

Para adornar:


     –   200 ml de nata para montar (35% de materia grasa)


     –   3 cucharadas soperas de azúcar glas


     –   1 cucharada sopera de queso mascarpone o queso crema

También podemos adornarla haciendo un merengue con las claras que nos han sobrado, pero yo he preferido con nata para que no esté demasiado dulce. Las claras las usé para otra receta que os pondré otro día.

Hacemos el bizcocho:

Batimos las yemas  y los dos huevos con las varillas eléctricas hasta que triplicar  su volumen por lo menos 15 minutos, hasta que estén parecidas a un merengue espeso.

Añadimos la harina de maíz tamizada y batimos unos minutos más con movimientos envolventes.

Los ponemos en el molde y los horneamos con el horno precalentado al baño maría a 180º C durante 15 minutos.

Mientras se cuece, hacemos el almíbar  poniendo en un cazo el agua y el azúcar y la corteza de limón unos 3 minutos. 

Empapamos el bizcocho con la mitad del almíbar caliente, le damos la vuelta como si fuera una tortilla y lo empapamos por la parte de abajo. Lo dejamos reposar. 

Hacemos la cobertura de yemas:

Ponemos el agua y el azúcar al fuego y lo dejamos hervir 1-2 minutos, lo retiramos del fuego y dejamos templar.

Deshacemos las yemas en un cazo y le añadimos la harina de maíz diluida en una cucharada de agua fría.

Vertemos el almíbar en las yemas poco a poco mientras las batimos y las ponemos al fuego hasta que espese, dándole vueltas continuamente para que no se nos pegue.

Cubrimos la tarta con la yema. Dejamos que se enfríe completamente. Espolvoreamos bastante azúcar glas encima y vamos haciendo rayas con un soplete formando un enrejado.

Montamos la nata.

Ponemos la nata muy fría en un recipiente también muy frío y la batimos con las varillas, cuando tome cuerpo añadimos el azúcar glas poco a poco mientras batimos  hasta que esté espesa. Añadimos la cucharada de mascarpone y batimos hasta integrarlo.

La ponemos en una manga pastelera y adornamos la tarta a nuestro gusto.

La dejamos enfriar en el frigorífico y lista para degustarla.

¿os apetece un trozo?

¡ Es deliciosa!

Lo mismo os apetece hacer alguna de estas recetas que os dejo en vídeo, y suscribiros a mi canal de YouTube